Los días en el exilio en la vida de Eduardo Galeano
- En un contexto de dictaduras en el cono sur, la censura, la violencia y el terror eran sombras que acompañaban al periodista
El día 13 de abril del 2015 Eduardo Galeano dejó la tierra para vivir eternamente en la memoria colectiva de sus lectores, pero ¿Qué pasaba por la vida del escritor en sus días exilio?
En el año de 1973, Uruguay sufrió un golpe de Estado que se transformó en una dictadura y tuvo fin doce años después. Dado el golpe, su país no era un país seguro para personas que, como él, ejercían el derecho natural de la palabra. A través de su libro Días y noches de amor y de guerra el autor nos platica qué pasaba por su vida en un mes como noviembre, pero de 1975.
En el año de 1973, Uruguay sufrió un golpe de Estado que se transformó en una dictadura y tuvo fin doce años después. Dado el golpe, su país no era un país seguro para personas que, como él, ejercían el derecho natural de la palabra. A través de su libro Días y noches de amor y de guerra el autor nos platica qué pasaba por su vida en un mes como noviembre, pero de 1975.
Nació en Uruguay en el año 1944, por la dictadura vivió en diversos países a lo largo de su vida.
A causa de su
actividad política, sobre todo durante estos años, el escritor fue un blanco de
intimidaciones. Fue perseguido en más de una ocasión, sin embargo, en este mes,
nos deja ver una amenaza a la que respondió valeroso:
“Suena el teléfono y
pego un respingo. Miro el reloj. Nueve y media de la noche. ¿Atiendo, no
atiendo? Atiendo. En el comando José Rucci, de la Alianza Anticomunista
Argentina.
-
A ustedes los vamos a matar, hijos de puta.
-
- El horario de amenazas, señor, es de seis
a ocho -contesto.
-
Cuelgo y me felicito. Estoy orgulloso de mí.
Pero quiero levantarme y no puedo: tengo piernas de trapo. Intento encender un cigarrillo.”
La Alianza se creó en 1973 y se
disolvió tres años después. Se encargaba de eliminar a los grupos de corriente marxista. Para el escritor, noviembre de 1975 no fue
un mes tranquilo, pero era algo cotidiano en su vida. “Hundo las manos
en los bolsillos. Estiro las piernas… Estoy solo. Aquí no debo de quedarme
solo. Ya sé. Pero esta noche me dejé estar, me fui quedando, haciendo nada o
abriendo puertitas de la imaginación o la memoria… Siento a mucha gente,
conocida o inventada, silbándome en la cabeza. Dentro de mí se cruzan y se
mezclan las caras y las palabras. Nacen, crecen, vuelan. ¡Soy este oído que
escucha o soy la melodía? No soy el ojo que ve: soy las imágenes.”
Galeano, creció en un
país en el que la violencia y la censura imperaban, al exiliarse, se encontró
que Uruguay no era el único territorio que monopolizaba el terror. Sin embargo,
encontraba el amor con su compañera de vida, Helena y sus amigos que nunca lo
dejaron solo. Con tal contexto, ¿quién no se sentiría entre Días y noches de amor y de guerra?
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